La diferencia entre un activo informático y un activo estratégico IT es como la diferencia entre un equipo de fútbol que corre mucho y marca a presión para no dejar jugar al rival para evitar que le encajen goles (evitar problemas) y otro que cuida y trata de poseer el balón la mayor parte del tiempo para crear la mayor cantidad posible de jugadas de gol. El primero podrá ganar algunos encuentros pero el segundo, a la larga, generará más oportunidades de triunfo, sus partidarios –clientes- estarán más satisfechos con el buen juego y sus integrantes tendrán mayor confianza en sí mismos y en los éxitos del equipo.
A los que nos gusta el fútbol como deporte no somos fans o forofos de ningún equipo, sino simpatizantes de aquél que hace un buen juego, no especula y siempre busca ganar en buena ley. Ese es el valor que el cliente ve en esos equipos.
¿Quién de los dos equipos tiene más “activos”? ¿Cuál de los dos equipos tiene más valor? ¿Cuál tiene más activos estratégicos? ¿Cuál está entregando más satisfacción a sus “clientes”?
En una organización IT es lo mismo.
Los jugadores, el campo de juego, las porterías, el balón, todos los elementos son necesarios para desarrollar el espectáculo deportivo. Pero todo eso requiere la entrega; el despliegue físico de los jugadores, su ubicación dentro de una estrategia de juego. También existe un árbitro que aplique justicia –sin olvidar el show- ante desvíos fuera del margen de tolerancia y la búsqueda de resultados que lleven a una meta final. Casi no veo diferencias con una organización IT. Ambos son un juego que hay que jugarlo.
Tenemos una organización superior que define las reglas y el marco de actuación de los clubes, dentro del campo suplentes que asisten en caso necesario, lo mismo que soportes –médicos- en caso de fallos –lesiones- y todos formando un equipo liderado por un director, que durante la semana los prepara para que cumplan con una estrategia y planes determinados. Es el mejor ejemplo de preparación. Y si se pierde –fracaso- se utiliza como lección aprendida y el lunes volver a empezar, a trabajar con la mente puesta en el próximo encuentro -proyecto.
Esta es una lección que nos dan los deportistas: “El lunes volver a entrenar y pensar en el próximo encuentro”.
“El clásico jugador que afirma que sólo se esfuerza en los partidos es un fraude; debe prepararse en los entrenamientos, de lo contrario comete una falta grave contra la ética del trabajo”
(Pat Riley, coach)
Creo que los jugadores de fútbol, y en casi todos los deportes, nos dan una lección de moral o de aprendizaje luego de todos los encuentros o acciones deportivas de lo que se espera de un profesional cada vez que no consiguen el éxito: el lunes a entrenar y a pensar en el próximo.
Dijo Albert Camus: “lo importante acerca de la moral humana lo aprendí en el fútbol".
Los activos informáticos han sido tradicionalmente los elementos de infraestructura, como hardware y software; luego se consideraron alas personas, en las figuras de los técnicos más capacitados y posteriormente se consideró como activo el conocimiento de las organizaciones y su capacidad para transferirlo a todos sus integrantes. La biblioteca ITIL habla bastante de este tema en su última publicación V3.
Asimismo ITIL dice que la responsabilidad que asume una organización TI en la adopción del ciclo de vida de los servicios y su gestión debe ser considerada un activo estratégico. Por lo que deberíamos concluir que un activo estratégico está más ligado a la creación de valor que tiene para una organización y sus clientes que por el coste que ha tenido su compra, desarrollo, implantación y control.
Por lo tanto, la definición de una estrategia de TI va a pasar por algo que tenga que ver con esa gestión de los servicios y las opciones estratégicas son solamente tres
(Fuente: Treacy and Wiersma -1977):1-
Las mejores soluciones para el cliente
2- Conseguir la excelencia operativa (probablemente relacionada a los costes y márgenes)
3- Obtener el liderazgo en el mercado de servicios.
Toda organización TI debería elegir una de estas tres opciones y darle prioridad; estar en el medio, buscando un equilibrio la llevará a una pobre gestión o, en el peor de los casos, a la desaparición del mercado.
Primero lo primero (3º hábito de S. Covey): defina la estrategia, que será la guía de todo lo que le sigue. Piense que...una estrategia es tan fuerte que es lo único que impide que algo se haga.