wwlw.escrituraconestilos.blogsport.com

viernes 27 de agosto de 2010

Táctica y Estrategia. Diferencias


Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

Este hermosísimo poema del escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti (1920-2009) referencia a los sentimientos de un ser que ama y describe perfectamente la diferencia entre los dos conceptos tan utilizados en la gestión de empresas.

Espero que le haya gustado. Ahora le pido algo. Vuelva a leerlo pensando en que el que habla es TI y se dirige a su cliente. Hágalo por favor.

El futuro del profesional TIC


Hace unas semanas estuve entrevistando a Ricard Pons, profesional TI en IBM y director adjunto de ITSMF España durante el curso de verano ITSM que se realizó en la Universidad Politécnica de Madrid, la que siempre nos acoge y me hace sentir que siempre soy bienvenido.


Ricard hizo una formidable presentación sobre la gestión de servicios en entornos Cloud, la cual se puede ver desde la página http://www.itsmf.es/ y en la entrevista hablamos sobre el futuro del CIO o responsable TI.


Comentaba Ricard que IBM está trabajando con las universidades en desarrollar un nuevo contenido a la carrera de informática para que la misma tenga un mayor acercamiento a las empresas, lo que todos conocemos como ese alineamiento tan buscado y recomendado por las buenas prácticas. Se espera que a mediados del próximo año tengamos novedades al respecto.


En términos generales, Ricard nos decía que habrá un nuevo estudiante de informática.

Que no sólo deberá conocer la tecnología y sus nuevas tendencias como Cloud computing por ejemplo, sino que también deberá tener un tremendo bagaje de técnicas y habilidades de gestión que necesariamente incorporan el aprendizaje de los negocios y su administración.


Así que a prepararse porque viene otra generación de informáticos que empujará para ocupar otro lugar dentro de las organizaciones.


¿Cuáles serían las materias más importantes que Ud. agregaría a la carrera de estos profesionales?

jueves 26 de agosto de 2010

Crear activos estratégicos (II)



Es importante que se entienda que una estrategia no es un plan; sino un proceso útil para comprometer a las personas dentro y fuera de una organización para conseguir los objetivos establecidos.
Una estrategia debe ser comunicada -y vendida- a todas las partes relevantes de una organización, especialmente a los niveles dirigentes y personal clave y no detenerse hasta que la misma forme parte de la cultura de dicha organización.

Es un proceso, no es escribir algo bonito y ponerla en la web para que la lean clientes y empleados y se enteren de ella por ese medio. Eso no es comunicar y menos decir que hay una estrategia. No hay que ser un experto en estilos de escritura para desarrollar y escribir una estrategia. No se trata de escribir una frase bonita.

Para establecer una estrategia hay que conocer el negocio donde uno está. Si Ud. es profesional del área TI, su profesión no es el negocio donde Ud. está, incluso si pertenece a una organización de consultoría TI. Su negocio es otro y debe conocerlo, este es el primer paso.
Su negocio está relacionado a sus clientes, el nicho de mercado donde su organización está proveyendo o pretende proveer servicios o productos. Ese es su negocio. No es su profesión. Pregúntese a sí mismo: ¿cuál es mi negocio? Piénselo y escríbalo, en pocas palabras. Es un punto de partida para definir una estrategia o entender la estrategia del negocio donde Ud. trabaja o donde provee productos o servicios.

¿Por qué esto es importante? Pues recibimos mensajes de alinear e integrar constantemente desde todos los rincones de foros, congresos y bibliotecas relacionados a los servicios TI, por lo que no cabe duda que alguien habrá comprobado la certeza de estos consejos y por eso se insiste en ello.

Ahora bien, ¿Cómo es el proceso de definir estrategia?
Partiendo de saber cuál es su negocio, de acuerdo a las consideraciones descriptas más arriba, ahora hay que definir cuáles son los objetivos de la organización.
De lo que se trata, por ejemplo, es definir ¿Qué es lo que la organización quiere alcanzar? Aquí hablamos de Objetivos. ¿el objetivo tendrá que ver con ganar más dinero, mejor rentabilidad para los accionistas, mejor ROI para un proyecto, mayor productividad con eficiencia de costes, ser los mejores en un determinado servicio, ser los únicos en el mercado, etc. etc.?

La Estrategia deberá establecer cómo se hará para conseguir los objetivos que se desean. Puede haber varios objetivos y varias estrategias respecto a ellos, pero lo que se aconseja, en términos generales, es que se defina la misma en base a tres opciones, como ya hemos mencionado anteriormente (Fuente: Treacy and Wiersma -1977):
1- Las mejores soluciones para el cliente
2- Conseguir la excelencia operativa (probablemente relacionada a los costes y márgenes)
3- Obtener el liderazgo en el mercado de servicios.

Toda organización TI debería elegir una de estas tres opciones y darle prioridad; estar en el medio, buscando un equilibrio la llevará a una pobre gestión o, en el peor de los casos, la desaparición del mercado. Lo que Porter llamó “poner el foco”, es decir definir una de las opciones, que será la que los dirigentes crean que es la más fuerte para posicionar su organización y hacer que todos se enfoquen en ponerse detrás de ella, porque estarán convencidos que la elegida es la que los llevará a cumplir con los objetivos.

Por ejemplo: si el objetivo es ganar más dinero y que los accionistas estén felices por obtener una mejor rentabilidad, ¿cómo se conseguirá? ¿A través de crear la mejor solución para los clientes? o ¿siendo excelentes en el manejo de los costes? o ¿siendo líderes en el mercado?. Ahí es donde se define el rumbo; esto es clave, no puede dejar de hacerse, de lo contrario la dirigencia hará lo que le sea más cómodo o crea que su decisión es lo mejor, aplicando, en el mejor de los casos, el sentido común que tenga en ese momento.
“Es más fácil ser genial que tener sentido común” (Jacinto Benavente. Escritor español 1866-1954)

Así que hágalo fácil, sea genial y defina una estrategia. No permita que los dirigentes empleen el sentido común –tan solicitado por las bibliotecas de buenas prácticas para la gestión de los servicios TI- por la falta o el no conocimiento de las estrategias. Asegúrese que la entiendan, que cada nuevo proyecto TI sea un proyecto de negocio buscando que esté alineado a una estrategia establecida de antemano. Recuerde que una estrategia no es un plan de negocio; es el rumbo que debe seguir la gente.

Luego vienen las Tácticas, es decir ¿Qué es lo que se hará para implementar esa estrategia? La táctica debe contestar esa pregunta de cómo llevaremos a cabo la estrategia. Se debe calcular con la mayor exactitud posible cada paso; encontrar soluciones, combinaciones o recursos para mejorar nuestra posición; todo eso es competencia de la táctica.
La relación entre los dos conceptos es básica. No es posible considerarlos en forma independiente. Sin táctica la estrategia difícilmente se podría concretar, ya que no se tendría los planes para lograr los objetivos. Sin estrategia con ese rumbo de lineamientos generales, la táctica no tendría objetivos claros y su aplicación resultaría equivocada, con demoras, mayores costes, costes ocultos, resultados parciales, falta de alineamiento, etc.

Recordemos a Sun Tzu (El arte de la guerra):
“Una táctica sin estrategia es el ruido que precede a la derrota; una estrategia sin táctica es el camino más lento a la victoria”.

Y por último están los Planes, es decir poner en detalle lo respectivo a tiempos –cronogramas, calendarios-; el orden cronológico de cómo se van a hacer las cosas y los responsables de hacerlas con una apropiada asignación de roles y responsabilidades. Por ejemplo utilizar herramientas como un RACI para esta última definición y un BSC para aglutinar todo lo expuesto.

Pero recordemos como conclusión que no son las herramientas las que van a definir todas las cuestiones, sino que es responsabilidad inherente de los profesionales que están inmersos en las organizaciones. Repito, es inherente, forma parte de su responsabilidad como dirigente.

RAE: dirigir.
1. tr. Enderezar, llevar rectamente algo hacia un término o lugar señalado.
2. tr. Guiar, mostrando o dando las señas de un camino.
3. tr. Poner a una carta, fardo, caja o cualquier otro bulto las señas que indiquen a dónde y a quién se ha de enviar.
4. tr. Encaminar la intención y las operaciones a determinado fin.
5. tr. Gobernar, regir, dar reglas para el manejo de una dependencia, empresa o pretensión.

miércoles 25 de agosto de 2010

Crear activos estratégicos (I)

La diferencia entre un activo informático y un activo estratégico IT es como la diferencia entre un equipo de fútbol que corre mucho y marca a presión para no dejar jugar al rival para evitar que le encajen goles (evitar problemas) y otro que cuida y trata de poseer el balón la mayor parte del tiempo para crear la mayor cantidad posible de jugadas de gol. El primero podrá ganar algunos encuentros pero el segundo, a la larga, generará más oportunidades de triunfo, sus partidarios –clientes- estarán más satisfechos con el buen juego y sus integrantes tendrán mayor confianza en sí mismos y en los éxitos del equipo.

A los que nos gusta el fútbol como deporte no somos fans o forofos de ningún equipo, sino simpatizantes de aquél que hace un buen juego, no especula y siempre busca ganar en buena ley. Ese es el valor que el cliente ve en esos equipos.
¿Quién de los dos equipos tiene más “activos”? ¿Cuál de los dos equipos tiene más valor? ¿Cuál tiene más activos estratégicos? ¿Cuál está entregando más satisfacción a sus “clientes”?
En una organización IT es lo mismo.

Los jugadores, el campo de juego, las porterías, el balón, todos los elementos son necesarios para desarrollar el espectáculo deportivo. Pero todo eso requiere la entrega; el despliegue físico de los jugadores, su ubicación dentro de una estrategia de juego. También existe un árbitro que aplique justicia –sin olvidar el show- ante desvíos fuera del margen de tolerancia y la búsqueda de resultados que lleven a una meta final. Casi no veo diferencias con una organización IT. Ambos son un juego que hay que jugarlo.

Tenemos una organización superior que define las reglas y el marco de actuación de los clubes, dentro del campo suplentes que asisten en caso necesario, lo mismo que soportes –médicos- en caso de fallos –lesiones- y todos formando un equipo liderado por un director, que durante la semana los prepara para que cumplan con una estrategia y planes determinados. Es el mejor ejemplo de preparación. Y si se pierde –fracaso- se utiliza como lección aprendida y el lunes volver a empezar, a trabajar con la mente puesta en el próximo encuentro -proyecto.
Esta es una lección que nos dan los deportistas: “El lunes volver a entrenar y pensar en el próximo encuentro”.

“El clásico jugador que afirma que sólo se esfuerza en los partidos es un fraude; debe prepararse en los entrenamientos, de lo contrario comete una falta grave contra la ética del trabajo” (Pat Riley, coach)

Creo que los jugadores de fútbol, y en casi todos los deportes, nos dan una lección de moral o de aprendizaje luego de todos los encuentros o acciones deportivas de lo que se espera de un profesional cada vez que no consiguen el éxito: el lunes a entrenar y a pensar en el próximo.
Dijo Albert Camus: “lo importante acerca de la moral humana lo aprendí en el fútbol".

Los activos informáticos han sido tradicionalmente los elementos de infraestructura, como hardware y software; luego se consideraron alas personas, en las figuras de los técnicos más capacitados y posteriormente se consideró como activo el conocimiento de las organizaciones y su capacidad para transferirlo a todos sus integrantes. La biblioteca ITIL habla bastante de este tema en su última publicación V3.

Asimismo ITIL dice que la responsabilidad que asume una organización TI en la adopción del ciclo de vida de los servicios y su gestión debe ser considerada un activo estratégico. Por lo que deberíamos concluir que un activo estratégico está más ligado a la creación de valor que tiene para una organización y sus clientes que por el coste que ha tenido su compra, desarrollo, implantación y control.

Por lo tanto, la definición de una estrategia de TI va a pasar por algo que tenga que ver con esa gestión de los servicios y las opciones estratégicas son solamente tres (Fuente: Treacy and Wiersma -1977):

1- Las mejores soluciones para el cliente
2- Conseguir la excelencia operativa (probablemente relacionada a los costes y márgenes)
3- Obtener el liderazgo en el mercado de servicios.


Toda organización TI debería elegir una de estas tres opciones y darle prioridad; estar en el medio, buscando un equilibrio la llevará a una pobre gestión o, en el peor de los casos, a la desaparición del mercado.

Primero lo primero (3º hábito de S. Covey): defina la estrategia, que será la guía de todo lo que le sigue. Piense que...una estrategia es tan fuerte que es lo único que impide que algo se haga.

martes 13 de julio de 2010

Campeones del mundo y una analogía

Si Iker Casillas no hubiera hecho esos dos paradones a Robben y el partido lo ganaba Holanda, ¿Ud. creería que se podría considerar un fracaso para el equipo español?

Creo que algunos pocos considerarán que sí y otros considerarán que seguir una filosofía de buen juego, sin brusquedades e ir a buscar el resultado constantemente, sin abandonar el esfuerzo y coordinación de equipo ya era un triunfo. Y esta última opinión será de aquellos que VEN que los resultados se obtienen jugando en equipo, con un buen liderazgo basado en actitud seria y profesional y no en figuras mediáticas o técnicos de arcilla.

Ese liderazgo conformado por profesionales dentro y fuera del campo de juego es el que modifica actitudes y comportamientos de los profesionales. He podido observar que algunos jugadores españoles han tenido actuaciones superiores al que han desempeñado en sus equipos durante la liga local. ¿Mayor motivación? ¿Otro tipo de Liderazgo? ¿Prestigio? Puede ser una mezcla de varias cosas. Pero la actitud de todos los jugadores ha sido fundamental en el logro de los resultados porque estaban seguros y confiados en sus capacidades. Jugar en equipo es cubrir los fallos de un compañero y ofrecerse a jugar y colaborar. ¿Conocen algún profesional TI u otro ámbito que tenga esa actitud?

Espero que sirvan de ejemplo para otras organizaciones que mantienen a incompetentes en su plantilla solamente porque creen que es inevitable o creen que es más barato mantenerlos que darles formación y hacerles cambiar de actitud.

Ayer lunes 12 de julio vimos una increíble y merecida demostración de adhesión a la alegría que generó el equipo campeón. En algunas organizaciones deberíamos hacer una demostración de la no adhesión a la incompetencia, pero, lamentablemente, creo que a nadie le importa.

Hasta la próxima.